|
Si te estás quedando calvo déjame decirte que
estás perdiendo algo más que cabello.
Estadísticamente los hombres calvos ganan menos dinero
que los que tienen cabello, tienen más dificultad al
conseguir empleo, tienen más problemas en conseguir
pareja, tienen mayor posibilidad de quedarse solteros, son
más molestados por sus amigos y conocidos, son más
propensos a la depresión y tienen una menor autoestima
que quienes tienen cabello.
Antes todas estas consecuencias de perder el cabello eran
inevitables. A nuestra generación, por primera vez
en la historia, se nos ha dado la opción de si queremos
perder nuestro cabello o no.
Para mi la decisión fue sencilla: NO QUIERO PERDER
MI CABELLO.
¿Por qué no?
Porque odiaba que mis amigos hicieran bromas acerca de que
estaba como la gasolina, “cada día más
cara”, decirme que si quería verme con cabello
dentro de 5 años, lo mejor sería que me tomara
una foto ahora, etc. etc.
Porque odiaba llegar con una chava y estar preocupado cada
vez que volteaba a ver mi línea de cabello, como tratando
de revisar qué tan calvo estaba ahora.
Porque odio la sensación, como de pesadilla, de quedarme
con un manojo de pelos después de bañarme.
Porque odio la depresión de verme hasta la piel en
la coronilla cuando hay espejos encontrados en los aparadores.
Porque la maldita condición es progresiva y de poco
a poco. El problema dura años y años de perder
poco a poco todo el cabello. “Ya tienes menos cabello”
me decían. ¿En serio? Pensaba, fíjate
que no me había dado cuenta.
Pero ahora todo eso está en el pasado. Ahora me encanta
que la gente se me quede viendo a la línea de cabello,
me fascina que hagan comentarios acerca de mi cabellera, porque
ahora son “oye, ya tienes más cabello!”,
gente que no me ha visto en años me dice “qué
bien te has mantenido, yo pensé que ya estarías
calvo. Hasta parece que tienes más cabello”.
Es que tengo más cabello.
Y ahora hasta busco los espejos encontrados para ver mi coronilla,
sí, parece que cada día está mejor.
Ahora tengo novia, una chava que era mi amiga desde antes.
Cuando le pregunté acerca de qué pensaba acerca
de mi calvicie me dijo “¿cuál calvicie?”.
No se había dado cuenta que me estaba quedando calvo,
pero sí se había dado cuenta que no tenía
la confianza para acercarme más a ella. Tener cabello
me dio esa confianza.
Ahora me lavo el cabello y me encanta ver la palma de mi
mano sin un solo cabello en ella.
Si tú estás perdiendo tu cabello y quieres
conservarlo, sigue leyendo. Si lo estás perdiendo pero
te vale, te sugiero que reconsideres las desventajas de ser
calvo para ver si cambias de opinión. Porque si no
haces algo ahora que estás perdiendo cabello, cuando
seas calvo ya no podrás hacer nada.
La solución a la caída de cabello está
dada desde 1996. En serio.
Sé que hay mucho escepticismo al respecto, yo era el
principal escéptico habiendo probado todo en el mercado
sin resultado positivo alguno. Pero eso es porque todo lo
que probé eran productos y tratamientos que estaban
disponibles antes de 1996, cuando empecé a perder cabello.
Pero, si la solución a la calvicie está dada,
¿Por qué no es famosa? La respuesta es simple.
Porque no ha habido quien invierta para hacerla famosa.
La solución real y “oficial” es la Finasterida,
un medicamento sintético que detiene la caída
de cabello. Este medicamento es relativamente conocido porque
el laboratorio (una empresa gigantesca con miles de empleados
alrededor del mundo) ha invertido un poco en publicidad.
Menos conocidas son los tratamientos naturales que pueden
ser más efectivos que la Finasterida. Por qué
cada vez que escuchamos “tratamiento natural”
nos suena a fraude? Una razón es porque las grandes
farmacéuticas se han dedicado a hacernos creer que
esto es cierto. Que las plantas y raíces que se han
usado milenariamente para curar padecimientos, que la sabiduría
de nuestro cuerpo y su dependencia de la naturaleza desde
hace cientos de miles de años ya son obsoletas. Ahora
todo se puede, Y SE DEBE tratar con medicamentos sintéticos.
De otra manera es irresponsable y poco científico.
Este mito sobrevivió durante gran parte del siglo XX,
donde todo se curaba con drogas, con operaciones, cortando
y pegando el cuerpo. Ahora la razón empieza a prevalecer
y estamos regresando a la naturaleza. Con un enfoque científico,
por supuesto.
¿Qué hace la Finasterida? Pues detiene la producción
del causante de la calvicie, el DHT, con una molécula
fabricada en un laboratorio. Algo que se tiene que tomar diario
el resto de la vida. Como referencia, la Talidomida, la primer
molécula fabricada en laboratorio para uso como medicina,
fue usada como calmante hasta que años después
se descubrió que era la causante de toda una generación
de niños con terribles deformidades al nacer.
¿Por qué mi insistencia de que los productos
sintéticos son malos? Bueno, porque lo son. La Finasterida
provoca impotencia, falta de energía sexual y elimina
una enzima que no sabemos qué otra funciones tiene
en el cuerpo. Los verdaderos efectos secundarios de la Finasterida
los vamos a descubrir dentro de décadas,y yo creo que
no van a ser nada agradables.
Y mi insistencia es también porque normalmente hay
un producto natural que funciona mejor. En el caso de la Finasterida,
Fabao ha probado ser más efectivo, sin efectos secundarios
desagradables. Lo que es más, el Saw Palmetto es un
ingrediente muy usado en fórmulas para INCREMENTAR
la potencia sexual.
Pero sólo detener la caída de cabello en mi
caso no era suficiente. Yo quería MAS CABELLO. Y entonces
encontré Fabao. Fabao me regresó gran parte
de mi cabellera, aunque no toda, y eliminó el problema
de la calvicie de mi vida.
No podía creer la cantidad de cabello que recuperé,
pero más que nada, la seguridad. El saber que ahora
yo estaba en control de la situación. Que yo podía
detener la caída de cabello a voluntad, e inclusive
hacer que el cabello regresara me dio una tranquilidad que
no había experimentado desde que vi el primer manojo
de cabello en mi mano.
Esa sensación de control no tiene precio. |