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Novedades - Ultima información sobre la Calvicie

Descubrimientos
Antecedentes
DHT:origen de la calvicie
Exceso de sebo
Mala Circulación
Productos
Fabao 101D
Finasterida
Minoxidil
Irritantes
Métodos físicos
Transplantes
Cuadro comparativo
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Sección para mujeres
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El precio de la calvicie


Si te estás quedando calvo déjame decirte que estás perdiendo algo más que cabello.

Estadísticamente los hombres calvos ganan menos dinero que los que tienen cabello, tienen más dificultad al conseguir empleo, tienen más problemas en conseguir pareja, tienen mayor posibilidad de quedarse solteros, son más molestados por sus amigos y conocidos, son más propensos a la depresión y tienen una menor autoestima que quienes tienen cabello.

Antes todas estas consecuencias de perder el cabello eran inevitables. A nuestra generación, por primera vez en la historia, se nos ha dado la opción de si queremos perder nuestro cabello o no.

Para mi la decisión fue sencilla: NO QUIERO PERDER MI CABELLO.

¿Por qué no?
Porque odiaba que mis amigos hicieran bromas acerca de que estaba como la gasolina, “cada día más cara”, decirme que si quería verme con cabello dentro de 5 años, lo mejor sería que me tomara una foto ahora, etc. etc.

Porque odiaba llegar con una chava y estar preocupado cada vez que volteaba a ver mi línea de cabello, como tratando de revisar qué tan calvo estaba ahora.

Porque odio la sensación, como de pesadilla, de quedarme con un manojo de pelos después de bañarme.

Porque odio la depresión de verme hasta la piel en la coronilla cuando hay espejos encontrados en los aparadores.

Porque la maldita condición es progresiva y de poco a poco. El problema dura años y años de perder poco a poco todo el cabello. “Ya tienes menos cabello” me decían. ¿En serio? Pensaba, fíjate que no me había dado cuenta.

Pero ahora todo eso está en el pasado. Ahora me encanta que la gente se me quede viendo a la línea de cabello, me fascina que hagan comentarios acerca de mi cabellera, porque ahora son “oye, ya tienes más cabello!”, gente que no me ha visto en años me dice “qué bien te has mantenido, yo pensé que ya estarías calvo. Hasta parece que tienes más cabello”.

Es que tengo más cabello.

Y ahora hasta busco los espejos encontrados para ver mi coronilla, sí, parece que cada día está mejor.
Ahora tengo novia, una chava que era mi amiga desde antes. Cuando le pregunté acerca de qué pensaba acerca de mi calvicie me dijo “¿cuál calvicie?”. No se había dado cuenta que me estaba quedando calvo, pero sí se había dado cuenta que no tenía la confianza para acercarme más a ella. Tener cabello me dio esa confianza.

Ahora me lavo el cabello y me encanta ver la palma de mi mano sin un solo cabello en ella.

Si tú estás perdiendo tu cabello y quieres conservarlo, sigue leyendo. Si lo estás perdiendo pero te vale, te sugiero que reconsideres las desventajas de ser calvo para ver si cambias de opinión. Porque si no haces algo ahora que estás perdiendo cabello, cuando seas calvo ya no podrás hacer nada.

La solución a la caída de cabello está dada desde 1996. En serio.
Sé que hay mucho escepticismo al respecto, yo era el principal escéptico habiendo probado todo en el mercado sin resultado positivo alguno. Pero eso es porque todo lo que probé eran productos y tratamientos que estaban disponibles antes de 1996, cuando empecé a perder cabello.

Pero, si la solución a la calvicie está dada, ¿Por qué no es famosa? La respuesta es simple. Porque no ha habido quien invierta para hacerla famosa.
La solución real y “oficial” es la Finasterida, un medicamento sintético que detiene la caída de cabello. Este medicamento es relativamente conocido porque el laboratorio (una empresa gigantesca con miles de empleados alrededor del mundo) ha invertido un poco en publicidad.
Menos conocidas son los tratamientos naturales que pueden ser más efectivos que la Finasterida. Por qué cada vez que escuchamos “tratamiento natural” nos suena a fraude? Una razón es porque las grandes farmacéuticas se han dedicado a hacernos creer que esto es cierto. Que las plantas y raíces que se han usado milenariamente para curar padecimientos, que la sabiduría de nuestro cuerpo y su dependencia de la naturaleza desde hace cientos de miles de años ya son obsoletas. Ahora todo se puede, Y SE DEBE tratar con medicamentos sintéticos. De otra manera es irresponsable y poco científico.
Este mito sobrevivió durante gran parte del siglo XX, donde todo se curaba con drogas, con operaciones, cortando y pegando el cuerpo. Ahora la razón empieza a prevalecer y estamos regresando a la naturaleza. Con un enfoque científico, por supuesto.

¿Qué hace la Finasterida? Pues detiene la producción del causante de la calvicie, el DHT, con una molécula fabricada en un laboratorio. Algo que se tiene que tomar diario el resto de la vida. Como referencia, la Talidomida, la primer molécula fabricada en laboratorio para uso como medicina, fue usada como calmante hasta que años después se descubrió que era la causante de toda una generación de niños con terribles deformidades al nacer.
¿Por qué mi insistencia de que los productos sintéticos son malos? Bueno, porque lo son. La Finasterida provoca impotencia, falta de energía sexual y elimina una enzima que no sabemos qué otra funciones tiene en el cuerpo. Los verdaderos efectos secundarios de la Finasterida los vamos a descubrir dentro de décadas,y yo creo que no van a ser nada agradables.

Y mi insistencia es también porque normalmente hay un producto natural que funciona mejor. En el caso de la Finasterida, Fabao ha probado ser más efectivo, sin efectos secundarios desagradables. Lo que es más, el Saw Palmetto es un ingrediente muy usado en fórmulas para INCREMENTAR la potencia sexual.

Pero sólo detener la caída de cabello en mi caso no era suficiente. Yo quería MAS CABELLO. Y entonces encontré Fabao. Fabao me regresó gran parte de mi cabellera, aunque no toda, y eliminó el problema de la calvicie de mi vida.
No podía creer la cantidad de cabello que recuperé, pero más que nada, la seguridad. El saber que ahora yo estaba en control de la situación. Que yo podía detener la caída de cabello a voluntad, e inclusive hacer que el cabello regresara me dio una tranquilidad que no había experimentado desde que vi el primer manojo de cabello en mi mano.

Esa sensación de control no tiene precio.